A la pendejita le doy duro en cuatro patas y se queja.

11 min

Y mientras más se queja, más me excita y más duro le doy. Por esa misma razón la agarré bien duro de perrito y le di de puta madre para disfrutar como un verdadero hijo de puta. Lo que tengo para decir de esta guarra, es que es una inocente de mierda, la hice entrar como bestia creyendo que disfrutaría cuando en realidad solo pensaba en mi. De todas formas le gustó tener mi pija dura dentro de su concha. Y claro… no solo que no le saqué los lentes durante todo el garche, sino que me vine sobre su cara y su boca. Te vas a pajear de puta madre amigo.

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