Me le metí a la vecina y le di vergas a la fuerza.

12 min

Me cansé de ver a la zorra de mi vecina pasearse con ropa provocativa y actitud de puta. Todo fue hasta que un día me encontraba al re palo y decidí meterme en su casa para darle pijas como bien merecido se lo tenía. Y te digo más amigo. Primero se resistió, pero cuando vio la flor de poronga que tenía entre las piernas, allí mismo se entregó para pasarla bien y disfrutarla sin importar una mierda. Tienes que escucharla gemir, lo hace como una golfa que no da más del placer. Al final me vine sobre ella y se volvió loca. 

Compartir Twittear