Mi hermanastra perdió una apuesta y tuvo que entregar la cola. Le dejé el orto bien abierto!

13 min

Siempre jugamos y hacemos todo tipo de apuestas. Pero en esta ocasión la cosa se puso interesante cuando apostamos una garchada anal. Si yo tenía razón en una charla la cual no viene al caso, ella me daría el culo. Fue entonces que la vida me sonrió y me hizo ganador de una buena garchada anal. Primero comenzamos despacito por la concha para que se caliente un poco. Se puso boca arriba y se la metí despacito por su raja. Pero lo mejor fue cuando se puso en cuatro patas que directamente la clavara por atrás. Fue así que a la reverenda zorra del orto se la metí haciendo que no pare de gemir como una verdadera zorra. Al final me vine sobre sus nalgas. 

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